¿Es Volkswagen el único que ha hecho trampas?

volkswagenEstos días se habla y mucho del escándalo de Volkswagen. Uno de los mayores y más prestigiosos fabricantes de automóviles del mundo ha acabado por reconocer que ha utilizado un software ilegal en nada menos que 11 millones de su coches. ¿Su objetivo? Engañar en los controles que miden el nivel de emisiones de los automóviles. Sin duda se trata de un engaño a escala planetaria, pero no ha sido el único que ha tenido lugar dentro de este sector. Desde compramostucoche.es nos ofrecen un resumen de los diez escándalos más sonados de la industria automovilística.

Así, podemos leer cómo un ambicioso ejecutivo sin escrúpulos estafó a miles de compradores y concesionarios en los años 50. Preston Tucker les cautivó con un prototipo, el Tucker 48 que contaba con las más modernas prestaciones y con un atractivo diseño. Estos compraron accesorios e hicieron depósitos a cambio de ser incluidos en la lista de espera. La realidad es que el Tucker 48 nunca llegó a fabricarse, la compañía se declaró en bancarrota y el gobierno se tuvo que intervenir.

Ya más recientemente, en 2010, Toyota se enfrentó a una de las mayores crisis de su historia. A pesar de haber recibido más de 2.000 reclamaciones por aceleración involuntaria en varios de sus modelos, la compañía nipona se había negado a investigar el asunto. No obstante, se vio obligado a hacerlo tras filtrarse a la opinión pública la llamada que un ciudadano californiano realizó a los servicios de emergencia de San Diego. Su coche, un Lexus, circulaba a toda velocidad y fuera de control. El pedal del acelerador estaba bloqueado y los frenos no funcionaban. Finalmente acabó chocando y los cuatro ocupantes perdieron la vida. Las autoridades americanas presionaron a Toyota para que paralizase la producción de ocho de sus modelos hasta que se esclareciesen las causas del fallo. Finalmente, en 2012 y tras años negando cualquier responsabilidad, el fabricante japonés fue obligado a pagar 1.200 de dólares en concepto de sanción al gobierno de los EE.UU.

Volkswagen no ha sido, pues, el único fabricante de automóviles que se ha visto envuelto en un gran escándalo. Veamos cómo termina esta vez.

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