Será Oslo la primera ciudad del mundo sin coches?

La idea de hacer de la ciudad noruega de Oslo, la primera ciudad europea que prohibe la entrada del coche de combustión al centro no es nueva. Los efectos sobre la vida diaria no serían tan dramáticos como a primera vista pudiera parecer.

Desde la llegada del partido verde a las primeras instancias de la Administración, uno tiene que asumir que harán algo relativo al tema de la contaminación en la ciudad. No mucho después de acceder a la gobernabilidad, los ecologistas propusieron su plan para erradicar a los vehículos del centro de la ciudad.

La pregunta pasa por la forma de lograr esto. Si bien no hay un plan presentado aún, la realidad pasa por la presión ejercida desde el sector público para fomentar una ciudadanía peatonal y ciclista. Aparte de las restriciones al vehículo de combustión, el gobierno local quiere construir entre carreteras hasta 40 millas de carril bici.

La idea de prohibir coches en la zona central y hacer así de Oslo, la primera ciudad europea no es nueva. Por otro lado, los efectos en este caso sobre la vida diaria no sería tan dramático como suena. Habría que mirar varios factores que afectarían en esta actuación.

Por lo pronto, el centro de la ciudad es residencia de tan solo 1.000 noruegos. No obstante, el área es lugar de trabajo y negocios de cerca de 90.000 ciudadanos. Miles más viajan a diario entrando y saliendo diariamente.

Los autobuses y los tranvías continuarían circulando a lo largo del área central. No habría planes para levantar el pavimento e instalar un paraíso natural. Los cambios afectarían a los vehículos principalmente. Y según las estadísiticas, habría 350.000 coches. Estos serían relegados a los suburbios y los alrededores.

Los cambios tendrían que ser analizados en base a los hábitos de la población de Noruega. De acuerdo a los medios y los periódicos, una cuarta parte de la población, ya utilizan a diario la bicicleta o van andando para realizar sus gestiones diarias. Relativo a Oslo, el 83% de la población dispone de un buen si no un acceso genial al transporte público.

Por otro lado, la población de Oslo es aquella de toda Noruega que utiliza la bicicleta o el transporte público en mayor medida. Más de la media total noruega que esta en un 25%.

Los motivos de querer tomar en cuenta esta actuación por los gobernantes locales, son entre otros el cambio climático. Oslo quiere reducir las emisiones en la zona libre de coches en el área central en hasta un 50% para 2020 en comparación con 1990.

El Partido Verde de mano de la oficial Lan Marie Nguyen Berg dice ser consciente que no podrán erradicar todos los vehículos del centro. Saben que para 2030 seguirá habiendo coches por el centro y la gente conduciéndolos. No obstante, los coches que conduzcan las personas para el 2030 deberán de ser de libres emisiones.

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