Proyecto EMBATT: nueva disposición de celdas de batería

Las grandes trabas actuales de altos costes y poca autonomía aún con grandes beneficios para el medio ambiente son motivo de rechazo al coche eléctrico. Pero la industria trabaja en nuevos desarrollos de baterías para hacer de los vehículos eléctricos coches ideales para el uso diario.

El gran reto del sector son las baterías. Generalmente los coches eléctricos emplean una batería del tipo monopolar de litio-iones. Éstas se componen de muchas pequeñas baterías de celdas individuales interconectadas entre si. Las celdas están dispuestas en orden una junto a otra.

Con esto las autonomías actuales de los coches eléctricos rondan los 400 kilómetros. Una cuestión que parece que aún es poco para muchos conductores y más teniendo en cuenta que la recarga suele durar varias horas.

Ahora en la actualidad, científicos alemanes del Fraunhofer Institut para tecnologías y sistemas cerámicos han desarrollado una batería innovadora de carácter bipolar. En éste tipo de batería las celdas están dispuestas de una manera totalmente novedosa.

“En un principio desenvolvemos las celdas y utilizamos así una llamada tecnología bipolar de tal manera que podemos sencillamente poner una celda encima de la otra“.

Así un almacenaje se compone de una capa de ánodos – el polo positivo de la batería – y una capa de catodos – el polo negativo. Entremedias se encuentra el electrolito, es decir el material recargable químicamente. El electrodos están sorteados de tal manera que un polo positivo siempre esta encima de un polo negativo.

Por esta manera de disposición eficiente de celdas aumenta la densidad energética, es decir la capacidad de almacenaje de energía eléctrica por el volumen del espacio de la batería. De esta manera las nuevas baterías son capaces de almacenar más energía con el mismo peso.

Otra ventaja es su instalación más eficiente en el espacio del vehículo. Éstas baterías se pueden integrar de manera óptima en la carrocería del coche. Debido a la nueva disposición, la batería tiene un aspecto como de una gran esterilla. Carcasas para las celdas como en las baterías convencionales de litio-ion ya no existen.

También se han dado grandes pasos en el tema de coste de materiales. Los investigadores han demostrado que también con materiales convencionales aplicando únicamente otra forma de producción y una mejor conexión de los polos se puede alcanzar una densidad energética mayor siginificativa.

“La clave esta en la técnica de producción y fabricación“. El próximo paso sería eliminar materiales costosos y el empleo de materiales más económicos. Esto también le intereso a la Canciller Angela Merkel en la presentación del proyecto en enero de 2017. El objetivo sería ahora lograr las condiciones para la utilización de nuevos materiales.

Publicidad: