Pocos pros y 6 contras del GLP

Self-service_LPG_refueling_in_GermanyHoy vamos a hablar de lo que en realidad se ignora del GLP, por que aplicando el viejo dicho: no es oro todo lo que reluce y el Gas Licuado de Petróleo no es tan maravilloso como nos lo pintan, por lo que a la hora de plantearse un cambio a autogas hay que conocer los pros y los contras con los que nos encontraremos.

Las ventajas son reales: resulta menos contaminante, es sin dudas más barato (el precio del GLP es más de un 50% menor que el de otros carburantes), logra un aumento de la autonomía, pero hasta ahí llegan las cosas positivas. En cambio hay mucho que decir contra él y mejor saberlo a priori que llevarnos desagradables “sorpresas”.

NO todos pueden pasarse al autogas

Autogas GLPSi tenemos coches de más de 12 años o no contamos con una homologación rarísima y difícil de conseguir (la R-115), el GLP no es una opción. Si el coche es de alta potencia tampoco se puede adaptar porque no se logran los niveles de homologación requeridos por la UE (la cantidad de gas inyectada no iguala a la de los demás combustibles) y algunos modelos específicos tienen advertencia de fábrica que ante la conversión hay riesgo de fallos.

Calibración: ¿cuál es la justa?

Luego del cambio del coche a GLP hay que encontrar el punto justo de calibración o sea cuál es la cantidad ideal de gas que se debe inyectar y cuándo debe hacerse eso. Y no es una tarea fácil porque cada kit es diferente. Hasta que nuestro tallerista dé con la fórmula perfecta podemos sufrir toda clase de problemas.

Habrá avisos de fallos de todo tipo, nuestro coche que siempre anduvo “como la seda” dará tirones, el tacto de nuestro motor no será el mismo, las vueltas por minuto o ralentí no tendrán estabilidad, en fin, que hasta que demos con la programación que corresponde, tendremos que armarnos de paciencia.

GreenFleetConference-11A largo plazo: se avecinan problemas mecánicos

Tras la conversión, un coche GLP puede sufrir varios problemas: el más común es el resecado de las válvulas y/o del asiento debido a que las temperaturas que se generan en la combustión de este carburante son mayores, pero también se deben controlar la bomba, los inyectores de gas y el equipo GLP en general. Hay casos registrados de motores a gas con 1 millón de kilómetros sin tener problemas, pero esos ejemplos no son los que abundan.

Reducción de espacios y + peso

El peso es obvio que se incrementará, ya que los depósitos de GLP sumarán al menos 50 kg (lo bueno es que son de plástico y no sufren procesos corrosivos), pero lo más preocupante es que como hay que buscarle un “rinconcito” en nuestro maletero, una vez reconvertido nuestro coche para GLP, tendrá una merma real del espacio útil.

La amortización depende del kilometraje

Es necesario tener un consumo anual determinado (+ de 12000 km) para que se amortice de manera real la inversión de la conversión a GLP. En cambio si además de hacer mucho camino, se tiene un vehículo del tipo “americano” con motores V8, es sin dudas aconsejable la transformación a un coche GLP.

Que hay de las tan cacareadas subvenciones

Existen partidas para comprar vehículos GLP de fábrica (apenas 450 euros) y Repsol les da a ciertos conductores unas tarjetas de descuento (entre 50 y 500 euros anuales) para la compra de su GLP. Pero de aquella promesa de 2000 euros para la reconversión de coches a GLP recién matriculados o de 450 si eran usados, nunca se supo mas nada.

 

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