Negativo: testeos de larga duración desvelan problemáticas en las baterías

Negativo. testeo de larga duración desvela problemática en las baterías II

El club del automóvil austriaco ÖAMTC ha realizado una prueba de larga duración en la cuál se condujo un Mitsubishi iMIEV durante tres años en un entorno urbano, interurbano y de autopista. Los resultados de una batería que pierde más capacidad que la indicada por el fabricante son escalofriantes.

Tras éstos tres años y después de 40.000 kilómetros recorridos resultó que la batería perdió capacidad de carga en un 17 por ciento o lo que es lo mismo: el coche tiene una autonomía de 18 de sus 108 kilómetros menos que antes. Según el ÖAMTC muchos fabricantes exigen con una perdida de capacidad de la batería de entre un 20 y un 30 por ciento un cambio de batería.

Mitsubishi se explica que ésta pérdida de capacidad se esperaba a los 100.000 kilómetros y no a los 40.000. Éstas pérdidas de capacidad atípicas son atribuibles a la forma de carga rápida. Los clientes cuyas baterías se estropean tras tres o cuatro años pueden hacer uso de la garantía que en Mitsubishi es de cinco años hasta los 100.000 kilómetros.

El club del automóvil ÖAMTC concluye que las mismas problemáticas también se pueden dar en otros fabricantes aún cuandoNegativo. testeo de larga duración desvela problemática en las baterías como en el caso de BMW, la garantía abarca los ocho siguientes años a la compra. BMW informa expresamente que la garantía en sus coches eléctricos también incluye la batería.

En el caso de los coches eléctricos de Renault, el cliente compra únicamente el vehículo mientras que la batería se alquila mediante leasing. Si un cliente resulta en impagos, el fabricante puede dirigir telemática la batería de tal manera que no es posible su recarga y el coche se queda parado. De esta manera el fabricante francés practica una política de negocios del tipo “Digital Rights Management“. Una forma de negocio que en otros sectores como los culturales y del software también funcionan con éxito.

Además éstas unidades telemáticas de Renault proveen al fabricante con datos del cliente sobre las unidades de propulsión del vehículo, cosa que preocupa a ciertas asociaciones del sector. Se teme que se puedan establecer perfiles de conducta que sean de perjuicio para el conductor. Mediante la letra pequeña en los contratos de ésta tecnología se podría regular que quizás el conductor pierda su garantía si no mantiene una conducta regular en la conducción y en la recarga del coche eléctrico.

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