La popularidad del Renault Zoe

Presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra en el año 2012 la historia del Renault Zoe se remonta unos años antes. Ya en el 2005 Renault fabricaba un Zoe City Car con motor de 1.2 litros de combustión. En el 2009 se presentó un concept mostrando la nueva versión del Renault Clio.

El Renault Zoe 2017 al igual que sus predecesores desde el año 2012 son vehículos puramente eléctricos. Se trata de un turismo hatchback con 5 puertas. La batería de ion litio se encuentra en el piso del vehículo. La capacidad del maletero ronda los 338 litros.

Hace dos años se presentó una versión eléctrica de vehículo comercial. Se trata del Zoe Societé derivado del vehículo estándar pero sin fila de asientos trasera. Aquí la capacidad de carga es de 817 litros pudiendo dividir con una rejilla la parte trasera del coche.

Todas las ventanillas traseras del coche están recubiertas de un vinilo negro para preservar la seguridad de la carga ante miradas indiscretas. Los sistemas de cierre de puertas traseras y portón están bloqueadas por seguridad. La autonomía del motor eléctrico de 22 kW de potencia es de 240 kilómetros.

La versión de venta para todo el público del Renault Zoe es muy popular y tiene mucho éxito entres sus clientes. Renault Zoe es un coche urbano con posibilidad de trayectos más largos en caso de adquirir una batería de mayor potencia. Actualmente el Zoe se ofrece con dos baterías: una de 22 kWh y otra de 41 kWh.

Por defecto es un coche silencioso. La dinámica del vehículo en un entorno urbano preserva la agilidad en un habitáculo cómodo. Comparte bondades con el Clio como inmediatez de respuesta y mucha fuerza de arranque hasta los 60 km/h por parte del motor eléctrico.

El coche solo dispone de tres marchas: una hacia adelante D una hacia atrás R y una neutral N y la de párking P. Esto es una ventaja para el entorno urbano ya que el vehículo responde con inmediatez en semáforos o al salir de una curva.

El sistema de frenos del Renault Zoe se compone de dos maneras. Un sistema hidráulico convencional con frenos de disco en los ejes delanteros y frenos de tambor en los ejes traseros y el motor propiamente dicho.

El coche necesita de 57 metros con asfalto húmedo en una frenada en hasta 120 km/h. El coche al igual que otros eléctricos reduce su velocidad mediante retención al levantar el pie del acelerador. Esta es similar a vehículos de combustión con una marcha media engranada.

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