I+D al más alto nivel en almacenaje energético por parte de Lamborghini y el MIT

La casa italiana se hace cargo de tendencias de investigación y ha desarrollado un prototipo que almacena energía en la carrocería. Grandes fabricantes como Volvo también trabajan en éste campo desde hace algunos años. La idea pasa por no emplear baterías convencionales y en vez de éstas, trabajar con materiales como fibra de madera o baterías de lignina en el caso de Volvo.

Los ingenieros de Italia en colaboración con los investigadores del MIT quieren aprovechar ciertas partes de la carrocería como fuente de almacenaje. Éste coche eléctrico que se esta desarrollando de nombre Terzo Millennio utiliza nanotubos de carbono que transformarían la carrocería en ciertas partes en ultracondensadores energéticos. Un condensador, al igual que la batería tiene capacidad de almacener energía.

La gran diferencia con baterías como las de ion litio pasa por como se preserva la energía. Una batería habitual al contrario de ultracondensadores o baterías flexibles almacena la energía dentro del electrodo. Los desarrolllos del MIT lo harían en la superficie del electrodo. Un aspecto que reduce el tiempo de carga y la capacidad de almacenaje por medida de superficie.

El grafeno que se viene estudiando en los últimos años es parte de ésta tecnología de almacenaje. Así ya hay un prototipo fabricado como el Fisker EMotion que dispone de autonomía de 640 kilómetros en un tiempo de carga de 9 minutos. Aquí se emplean baterías flexibles en estado solido que en su interior albergan condensadores híbridos de grafeno.

Lamborghini viene a la par en la senda tecnológico de investigación de éste tipo de almacenaje aunque también dejan claro los inconvenientes que conllevan los ultracondensadores. La gran ventaja pasa por la flexibilidad de éstas baterías sólidas que dan capacidad de adaptación en forma al ultracondensador. De ésta manera se podrían instalar en la misma carrocería de un vehículo con las consiguientes ventajas de reducción de peso, cosa muy importante en superdeportivos.

La desventaja implícita pasa por la capacidad de almacenaje a largo plazo. Por lo general en la actualidad, ultracondensadores se emplean para sistemas con consumo energético inmediato y de poca intensidad. Es decir, como en el momento del encendido del motor de combustión.

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