Envenenamiento con las emisiones de un coche eléctrico

Chevrolet-Volt

En los Estados Unidos casi se envenan los propietarios de éste tipo de vehículo. Esto suena irreal e ilógico pero la realidad es que es un problema que se puede dar teóricamente en los coches híbridos.

Es una situación poco ortodoxa pero en los Estados Unidos, dos conductores casi consiguen envenarse con los gases tóxicos de un Chevrolet Volt. No es realmente un eléctrico, pero el Volt es un coche cuya tracción cuenta con un generador que tiene la función de alimentar la batería con energía. Éste range extender, un pequeño motor de gasolina, se arranca cuando le falta energía al coche y sí produce gases tóxicos.

La revista Automotive News da cuenta de al menos dos casos, en los que el coche etaba aparcado en un garaje con el motor encendido. Los propietarios no se dieron cuenta pues el motor eléctrico no emite ruidos. Hay que decir que la señal acústica de aviso que el modelo da cuando se abandona el coche con la llave en el bolsillo, lo ignoraron.

Cuando la batería se quedó sin carga, se encendió el motor de gasolina intoxicando el espacio con los humos pertinentes. Los dos propietarios se vieron entonces intoxicados y se lesionaron según el artículo.

En un coche puramente eléctrico éste caso no se podría haber dado, la batería estaría al final sencillamente vacía. En el caso de los híbridos que cuentan con un motor de gasolina, ésta no es la situación.

“Teóricamente es posible“, dice un comunicador para tecnología híbrida de Toyota. Sin embargo en los modelos de ésta multinacional suena el “Smart Key“ en cuanto se abandona el coche con el propulsor encendido. Y cuando se intenta cerrar el coche, suena un aviso acústico contínuo. Tan solo si se ignora todo esto y se deja el coche aparcado por horas, puede darse que el motor de explosión arranque.

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