El legendario Isetta de BMW se fabricará de nuevo

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La empresa Micro Mobility de Suiza sacará al mercado un eléctrico de nombre Microlino. Basado en el legendario Isetta de BMW de los años de la posguerra, los de Suiza tendrán listo un primer prototipo en febrero del año que viene. Será una biplaza con una velocidad máxima de 90 km/h.

Cuatro ruedas, un motor, cabida para dos pasajeros y un techo. Las exigencias a un automóvil en la Europa de la posguerra eran humildes. El corto ciclo de vida esperado junto a unos bolsillos pobres sacó uno que otro clásico de entre los coches de gama pequeña. El más conocido, el BMW Isetta. Se produjeron más de 160.000 ejemplares en siete años hasta que en 1962 se fabricó la última unidad.

Buenos 50 años después el coche pompa o huevito esta a punto de renacer. El fundador de la firma Trotinett de Zurich quiere sacar al mercado una versión con motor eléctrico. Esta empresa Micro hace cerca de 60 millones de francos anuales de ventas con sus Trottis y apuesta en sus modelos más nuevos por lo híbrido. Si bien los suizos tendrían el dinero para fabricar coches altamente complejos y con muchos caballos, la realidad de las urbes en el país helvético son ciudades atascadas y alta contaminación.

El coche desarrollado en conjunto con la Escuela Técnica para Ciencias Aplicadas (ZHAW) cumple con los principios básicos de la reducción. Entrada frontal, dos asientos delanteros, salida de emergencia por un techo corredizo y ventanas manuales. La autonomía de la batería es de unos 80 kilómetros, su velocidad máxima de 90 km/h.

El Microlino es cerca de un 10 por ciento más grande que el original de los 50 y ocupa un tercio de una plaza de aparcamiento regular. Wim Ouboter propietario de la empresa ha presentado un modelo en Paris, como el prototipo aún no estaba listo le montó un motor eléctrico a un Isetta. Pero se espera un primer modelo de pruebas para febrero y más tarde en 2017 saldrá a la venta en China, lugar dónde se fabrica.

Dice Ouboter que China es un país mucho más apropiado para la electromovilidad. Debido a la alta densidad de tráfico y a la alta contaminación, muchas ciudades del país asiático fomentan el aparcamiento y las columnas de recarga para coches eléctricos. Para la fabricación del Microlino ha encontrado al socio chino Kandi Technologies los cuáles tienen una alta experiencia con vehículos eléctricos.

“Nosotros obtenemos el know how y ellos en cambio el diseño y una marca tendente“, dice Ouboter. En el tema del motor se quiere cooperar con Linde, un fabricante alemán de carretillas elevadoras eléctricas. La dirección será programada por la empresa suiza Microbeam con la cuál Micro ya trabaja en temas de ciclomotores híbridos.

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