China y su batalla del coche eléctrico

China coche electrico

El tren para la fabricación de vehículos tradicionales con motor de explosión ya ha pasado para China. La empresas occidentales cuentan ya con demasiada ventaja tecnológica. Por ello que los chinos estan apostando por marcas propias de coches eléctricos a la vez que intentan mantener fuera a los occidentales. Pero no todo sale como planificado.

Cuando hablamos sobre electromovilidad, los chinos tienen algo que ofrecer. Daimler se enorgullece de su relación junto a la china BYD y de ser un referente con su vehículo eléctrico Denza. Desde Daimler dicen que el Denza es el coche más seguro en todos los sentidos y mejor pensado que esta fabricado en y para China.

Volkswagen tiene en mente sacar al mercado chino en los próximos años hasta 20 modelos eléctricos. De ello que estan orgullosos y algunos lo tildan como la “mayor ofensiva eléctrica en la historia automotriz china“.

Los chinos lo tienen claro. Quieren hacer de su industria automotriz eléctrica un referente. Para ello que quieren potenciar a los China y el coche electricoproductores nacionales y ralentizar la entrada de empresas extranjeras. En China quieren tener para 2015 medio millón de vehículos eléctricos en sus carreteras, para 2020 cinco millones.

Se fomenta únicamente vehículos que han sido desarrollados y construidos completamente en China. Así por ejemplo el BMW i3 no obtiene ventajas fiscales. Es una clara política industrial de presión por objetivos. De esta manera la producción local arranca muy bien. En los diez primeros meses se han fabricado en China 47.000 vehículos eléctricos e híbridos, un número cinco veces mayor que hace un año.

No obstante no hay que olvidar la posición actual de fabricantes occidentales. Juegan con buenas cartas. Los expertos dicen que mediante subvenciones estatales han querido saltarse el tren de los vehículos a explosión ya que la ventaja tecnológica es muy alta, pero los fabricantes chinos no acaban de hacerse con la complejidad del eléctrico. Según éstos expertos, los vehículos eléctricos chinos no pueden mantenerse a la altura ni en diseño ni en calidad con los fabricantes occidentales. También en referencia a la capacidad energética y eficiencia de las baterías los coches chinos dejan mucho que desear.

En China hay un problema logístico. Para contar con un suministro real y contínuo así como con auténticas ciudades electromovibles necesitan de fabricantes que apuesten a lo grande sino volverán a dependeder excesivamente de occidente.

También en la tecnología de carga y suministro de electricidad han de ponerse las pilas. Esto también lo sabe el Gobierno de China. Quieren instalar para 2015 en Pekín cerca de 37.000 puntos de recarga. Además la capital dobla las subvenciones para vehículos eléctricos y ve con malos ojos a aquellas inmobiliarias que construyen sin tener en cuenta puntos de recarga en nueva construcción.

Publicidad: