China presenta su primer superdeportivo eléctrico

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Se llama K50 y proviene de la empresa Event. Fue presentado en la Autoshow de Shangai y es resultado de las estrategias de promoción de vehículos locales del Gobierno de China. El coche de la libélula se presentó junto a otros dos modelos muy cerca de Lamborghini y justo al lado de Tesla. Pero no se trata de otro coche de una marca europea que quiere hacer dinero rápido en China. Sino que aquí hablamos y según indica el propio fabricante, del primer superdeportivo eléctrico “made in China“.

Se trata de tres modelos del K50. Un coche que describe quien eres. Al igual que en el mundo occidental, el individualismo va ganando terreno también en el país asiático. En la China comunista cada vez hay más hambre por lo nuevo y el estilo y además parece ser, que por nuevos símbolos de estatus pues el K50 es un coche que representa éstos valores.

Event, es un marca de las actualmente ya cerca de 100 marcas que han surgido como de la nada en los últimos años. Si bien los expertos auguran un estallido, tarde o temprano, de la burbuja del sector automotriz en China, la marca Event es una que quizás lo consiga. Lo que habla a favor, que tiene como matriz a la gran compañía China – Ch Technology Beijing –. La empresa cuenta como una de las más activas en temas diseño de toda China.

qiantu-k50-event!-003Aquí hablamos de un coche con 4,63 metros de largo y un alto de 1,25 metros. Un superdeportivo con un morro bajo y puntiagudo que en su silueta remarca imitar a los grandes premium de otras marcas. En su silueta, vista desde el lateral, el coche recuerda al Bugatti Veyron y por la parte delantera tiene un toque a Ferrari o McLaren.

Es un coche que acelera en 4,6 segundos a los cien por hora. La batería tiene una capacidad de 41,4 kWh y la autonomía es, aparentemente, de 300 kilómetros. La potencia fluye a los dos motres tanto en eje delantero como en eje trasero lo que hace del coche un tracción a las cuatro ruedas. La velocidad máxima esta limitada en los 200 km/h y el K50 tiene un potencia de 408 caballos con 650 Nm.

Lo que al exterior de éste coche fabricado en carbono le sobra, falta en el interior. Diseñado por fuera con extremo cuidado y con muchos detalles en grupos ópticos tanto traseros como delanteros, no se puede decir lo mismo del interior. Éste es más bien sencillo y funcional. No cuenta con elementos decorativos ni cuán fabricados en carbono, no hay aluminio frisado ni tiene tapizados en cuero, en vez de esto el coche como viene siendo habitual en coches chinos, demarca plásticos grisáceos y cuero sintético.

Un reto más de la gente del país asiático, de la gente de la tercera potencia mundial que veremos como acaba. Aún con todo, hablamos aquí de un prototipo que verá la luz en la segunda mitad del año 2016. Un coche hecho por y para los chinos.

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