China a la cabeza de la electromovilidad, qué pasa con Alemania?

No hay país en el planeta que promueve tanto la electromovilidad como es el país de la Gran Muralla. Incentivos, cuotas, subvenciones en China abarcan prácticamente todos los mecanismos de promoción. Con ésto, el mercado automotriz más grande del mundo controla prácticamente al total el sector eléctrico. Y esto cuando la realidad del cambio energético prácticamente todavía no ha comenzado en China.

No obstante, el país asiático determina las condiciones ideales para la compra masiva de coches eléctricos. Mientras que las condiciones medioambientales en las grandes urbes de China podrían ser una maldición para los garantes medioambientales, la realidad pasa que la contaminación en grandes ciudades como Pekín o Shangai resultan como el entorno ideal para los fabricantes de coches. No hay lugar en el mundo en dónde la demanda de coches eléctricos sea más grande y además influya la producción de tracciones alternativas de todo el mundo.

Tan solo en éste año 2017 se venderán en China cerca de 300.000 vehículo eléctricos. Una cifra tres veces más alta que la del mercado norteamericano y más que las ventas conjuntas en todo el planeta tierra. Los compradores chinos se inclinan por éste tipo de tracción sostenible junto a los argumentos medioambientales a la enorme manejabilidad de vehículos eléctricos que resulta en agilidad al volante.

En ciudades superpobladas con masificación de habitantes y calles muy estrechas los eléctricos resultan en bendición para el desplazamiento. Por otro lado, los chinos necesitan ante todo de vehículos aptos para desplazamientos cortos ya que para distancias largas se cuenta con una red ferroviaria de alta velocidad de mucha calidad. De ahí que autonomías de ciclos eléctricos cortos sean de poca molestia para los chinos.

No son menos los esfuerzos de las autoridades del país asiático. Independientemente si hablamos de la infraestructura de recarga, de la compra de vehículos nuevos o de la investigación en el sector es un hecho que el Gobierno de China subvenciona con cantidades ingentes de dinero desde hace años todos éstos ámbitos.

A partir de 2019 entrará además una cuota de vehículos eléctricos en vigor. Los fabricantes estarán entonces obligados a vender anualmente como mínimo un 10% de coches eléctricos. Además según informa The Guardian habría cabida próxima incluso a una prohibición de motores de combustión.

También habría que hablar en un entorno global sobre las pequeñas y medianas empresas en China que están presentado dura batalla a los grandes fabricantes y al resto de competidores en todo el mundo. Mientras que por aquí el precio base de un eléctrico es de aprox. 12.000 Euros ya se puede obtener en China un eléctrico de mediana calidad por tan solo 4.500 Euros. También en la gama alta habría que hablar del Nio EP9 que con 1.360 caballos de potencia y una velocidad máxima de 313 km/h dejaría de lado a prácticamente cualquier Tesla.

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