BMW X5 xdrive 40e: el hijo pródigo emigrado

En Europa los híbridos no acaban de arrancar, cosa que en los Estados Unidos es distinto. El exitoso BMW X5 con motor doble se vende muy bien en el país de los SUV.

El X5 es un Señor coche. Es un coche de éxito tanto en los Estados Unidos como en Europa. Pero mientras que los clientes de éste vehículo en Europa tienen que reservar y ponerse en lista de espera hasta el momento de entrega de una unidad, al otro lado del Atlántico las entregas van de otra forma. Ahí, quien quiera un X5 se lo puede llevar directamente del concesionario.

La mayoría de los clientes estadounidenses entran directamente a la versión top con V8 turbo e incluso acabado M. Pero en los Estados ricos de California o Florida, los clientes optan cada vez más por el BMW X5 xdrive 40e.

Éste es un modelo que en Europa todavía no tiene mucha alternativa contra los potentes diesel al contrario que en ciertas partes de norteamérica dónde la demanda por éste vehículo lleva a ser hasta el 50% de las ventas. El BMW X5 xdrive 40e combina bajo el capó un dos litros turbo de cuatro cilindros con un módulo eléctrico que genera 113 caballos. El dos litros genera 245 caballos que en trabajo conjunto generan una potencia sistémica del 2,2 toneladas BMW de 313 caballos.

El paquete de baterías compuesto por litio-iones de 9 kWh se encuentra en el bajosuelo del maletero. Un poco molesto ya que no deja guardar objetos pequeños. Pero no molesta en absoluto y no deja falto de diversión dinámica. El volumen casi se ve reducido de 650 a 500 litros pero no hay limitaciones en la cualidades diarias todoterreno. Si se abaten los asientos traseros, el volumen de carga aumenta hasta los 1.720 litros.

Pero la utilidad de un híbrido enchufable esta pensada para el día a día. Conlleva la facilidad de manejo de los cables en el momento de la recarga. Los cables y el punto de conexión en el vehículo se manejan con facilidad y en unos pocos segundos se ilumina el led que indica que las baterías se están recargando. Lo malo, el tiempo de recarga es un tanto largo: para recargar apenas 13 kilómetros de autonomía se necesitan hora y media.

La sintonía entre el modo de combustión y el modo puramente eléctrico es magnífica. El conductor solo realiza el cambio de un modo a otro por la ausencia del indicador de revoluciones y por el sonido forzoso del coche en el momento de la aceleración. Por lo normal una pequeña compra, la salida al super o sencillamente el viaje al estanco se pueden realizar en modo eléctrico siempre y cuándo no se conduzcan más de 31 kilómetros.

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