Balance de los nuevos servicios de carsharing de vehículo eléctrico en Madrid

Los servicios de carsharing están de moda. La cultura del coche compartido y la cultura del coche de alquiler por horas ha llegado a España para quedarse. Un país con fuerte presencia de público extranjero junto a grandes urbes hacen de éste, el entorno ideal para uso compartido. Servicios ante todo económicos y eficientes. Además aportan su granito de arena a la calidad medioambiental.

Ahora la ciudad de Madrid tras varios años de uso del coche compartido por las Comunidades de España disfruta de un nuevo servicio de coche compartido. La filosofía pasa por ser coches de gama baja pensados para trayectos cortos en cortos espacios de tiempo.

Las grandes multinacionales se han afincado y han tomado a Madrid por bandera. El coche eléctrico es la divisa para hacer negocio en la capital. Los grandes fabricantes como Daimler o PSA prestan servicios a través de filiales de carsharing en Madrid. Los dos grandes referentes del mercado emov y car2go disponen de un amplio parque de vehículos.

Todos los coches de éstas dos empresas con la consecuente descentralización del nicho de mercado son eléctricos. En el caso de car2go hablamos de Smart Fortwo Eléctricos, en caso de emov ya se van viendo por la ciudad Citroen C-Zero. Además el resto de competidores como bluemove o respiro también profitan del empuje que han traído al mercado éstas dos grandes. Si bien, en el caso de éstas dos pymes solo comparten el modelo de negocio no el producto (aunque disponen de oferta eléctrica).

La realidad pasa por qué el usuario se registra en la base de datos de las empresas prestatarias pudiéndo así acceder con la tarjeta de identificación al vehículo. Los coches disponen de elementos computarizados gps que registran la ubicación del vehículo. El usuario selecciona y reserva mediante aplicación móvil un coche cercano a su localización elegida y tan solo tiene que pasar la tarjeta por el escáner del vehículo.

Éstos sencillos pasos de reserva, disposición y facturación hacen del servicio de carsharing un producto muy cómodo para los madrileños. Siete de cada diez madrileños según las encuestas, prefieren el coche électrico como solución a los actuales problemas de movilidad. En las ciudades españolas más del 64% de los conductores utilizan aplicaciones móviles referentes al tráfico.

Madrid se hace ciudad ideal para el uso compartido de coches. Los hábitos pasan por realizar varios trayectos cortos en cortos espacios de tiempo en un área relativamente pequeño. Para éste tipo de usabilidad el vehículo eléctrico es perfecto. De ahí que la capital se declare capital mundial del coche eléctrico.

Publicidad: